Atentado al presidente mauritano: fracaso del majzen para abortar la alianza Mauritania-Argelia-RASD

Carlos Ruiz Miguel, Catedrático de Derecho Constitucional Santiago de Compostela

Carlos Ruiz Miguel, Catedrático de Derecho Constitucional Santiago de Compostela

Mauritania es un país que interesa, mucho, a España. Es uno de los mercados de España a través de las islas Canarias y la puerta de entrada de España a los mercados del África occidental. Y, sin embargo, se informa poco, muy poco, sobre ese país. El día 13 de octubre el presidente de Mauritania, Mohamed Uld Abdelaziz, fue herido por varios disparos de bala mientras hablaba a un grupo de militares. Casi nadie en España habló del asunto. Pero se van acumulando los indicios de que ha intentado ser asesinado por Marruecos. ¿El motivo? Que Mauritania ha decidido no plegarse a la política del majzen en el norte de África.

I. EL PRESIDENTE MAURITANO, HERIDO DE BALA EN UN “INCIDENTE” EL 13 DE OCTUBRE
Sólo un periodista español, que a mí me conste (si no es así con gusto rectificaré) informó sobre los disparos contra el presidente mauritano:

¿Atentado para acabar con su vida o disparado por error? El presidente de Mauritania, Mohamed Ould Abdelaziz, de 56 años, resultó herido de bala, el sábado por la tarde, en circunstancias confusas y el domingo fue evacuado a París en un avión-ambulancia. Su vida no corre peligro.

(…)

Horas antes había sido el ministro de Comunicación, Hadi Ould El Mahjoub, el que compareció ante las cámaras para afirmar que el presidente estaba “ligeramente herido” de bala a causa de los disparos efectuados por error “por una unidad militar que no sabía que se trataba del cortejo presidencial”.

Desde la cama del hospital el propio presidente mostró “su comprensión por la reacción del soldado que disparó”. Pese a ello dos oficiales del Ejército han sido detenidos por su responsabilidad en el incidente. La explicación resulta difícil de creer. El gran despliegue de la Guardia Presidencial, respaldada por otras fuerzas de seguridad, alrededor del hospital hace dudar de su veracidad.

El incidente se produjo a Tweila, a unos 40 kilómetros al norte de Nuakchot. El convoy presidencial había salido de Tidjikja, en el centro de Mauritania, donde el presidente posee una granja en la que suele pasar muchos fines de semana. Junto a Abdelaziz resultaron heridos varios escoltas, según la web Sahara Media. Otras fuentes indican que el presidente recibió dos disparos, en un brazo y en el pulmón, y que la operación habría permitido extraerle ambos proyectiles.

Ignacio Cembrero, autor de esta información, dejaba caer al final de su artículo que Uld Abdelaziz había luchado en Mauritania contra la llamada AQMI.
Hace tiempo que llevo denunciando los indicios de que AQMI esté controlada por los servicios secretos del majzen.

II. EL MAJZEN MARROQUÍ, ACUSADO DE ESTAR TRAS EL “INCIDENTE”
La prensa mauritana, desde los pocos días posteriores al hecho, ha publicado informaciones según las cuales los responsables de Mauritania acusaban a Marruecos de haber organizado el atentado contra el presidente mauritano.

El 11 de noviembre de 2012, la página mauritana “Aqlam” informaba de que el presidente mauritano había rechazado en el hospital de París donde convalecía la visita de un enviado oficial marroquí.

Un día después, el diario marroquí “Demain” informaba que el enviado marroquí era Riad Ramzi, encargado de negocios de la embajada de Marruecos en Francia (cuyo puesto de embajador estaba vacante en ese momento). Ni la embajada marroquí en París ni el Ministerio del Interior mauritano quisieron dar explicaciones a la prensa que les interrogó sobre este punto.

El 13 de noviembre de 2012, el diario mauritano “El Ajbar” publicaba una información según la cual las autoridades mauritanas hicieron saber a algunos Estados amigos sus sospechas de que Marruecos estuviera detrás del intento de liquidar al presidente Uld Abdelaziz.
La prensa mauritana ha informado que Mohamed VI no se había puesto en contacto con el presidente mauritano ni por teléfono ni por escrito para felicitarle después de haber escapado al incidente del 13 de octubre pasado.

El 18 de noviembre, el diario argelino “El Watan” apuntaba que el atentado podía ser obra conjunta de Qatar (con “Q”, por favor) y Marruecos.
Según “El Watan”, el interés de Qatar (con “Q”, por favor) es el de eliminar a un presidente que ha resistido los intentos de desestabilización promovidos por grupos islamistas armados, como el “MUYAO” financiado por Qatar (con “Q”, por favor) según algunos servicios de inteligencia occidentales, al decir de este diario argelino.
El interés qatarí (con “q”, por favor) confluye con el marroquí pues, según este diario argelino, la dinastía alauita ha intentado, sin éxito, que Mauritania se alinee junto a la posición marroquí en el conflicto del Sahara Occidental.

III. EL POCO CREÍBLE DESMENTIDO OFICIAL MAURITANO
El día 20 de noviembre, el presidente Uld Abdelaziz concedió una entrevista a la emisora “France 24. En esta entrevista fue preguntado por los disparos que recibió y dijo que lo que se declaró oficialmente por las autoridades mauritanas era “verdadero”. El presidente Abdelaziz desmintió que se tratara de un atentado “terrorista”. Ahora bien, en ningún momento de la entrevista se mencionó expresamente la hipótesis de una implicación de Marruecos que, por tanto, no fue expresamente rechazada, aunque sí lo fue implícitamente. No obstante, la expresión física de Abdelaziz cuando reiteraba la versión oficial, produce una cierta desconfianza sobre la veracidad de sus palabras.

El hecho es que, diplomáticamente, la decisión de acusar a los servicios secretos marroquíes del atentado es algo gravísimo. En un contexto regional tan tenso como el norteafricano una tal acusación, aunque estuviese basada en hechos ciertos, produciría una conmoción política internacional de consecuencias difíciles de calcular. Es razonable pensar que, aunque fuese cierta la hipótesis de la autoría de los servicios secretos marroquíes, el gobierno mauritano no tendría ningún interés en denunciarla OFICIALMENTE, máxime habiendo fracasado el eventual atentado. La postura más inteligente en tales casos no es tanto la de denunciar oficialmente a los servicios secretos del majzen, cuanto la de “tomar nota” y “actuar en consecuencia”.

Y eso parece que es lo que ha ocurrido.
El día 21 de diciembre de 2012, Abdalá Baha, ministro de Estado marroquí y vicepresidente del partido islamista marroquí PJD, visitó la capital mauritana. Allí fue para participar en el congreso del partido islamista mauritano “Tauasul” (partido que, por cierto, defiende las tesis del majzen en el conflicto del Sahara Occidental). En Nuakchott concedió una entrevista a “El Ajbar” y allí dijo que las afirmaciones de una implicación de Marruecos en los disparos contra Uld Abdelaziz son “una fabricación y una pura mentira“.
El problema es que Abdalá Baha en relación a estas acusaciones dijo también que

“no está en los usos de Marruecos ni en la Ética marroquí realizar acciones como ésta
(…)
niego tajantemente este asunto”

La pregunta que habría que hacerse es: ¿por qué para desmentir la acusación el ministro marroquí no utilizó las palabras del presidente mauritano?
Quizá porque ni el gobierno marroquí se las cree.

Yabiladi“, una publicación marroquí que comulga con la política expansionista del majzen el día 26 de diciembre hablaba de “las circunstancias aún no elucidadas del incidente del 13 de octubre”. El hecho de que en el propio Marruecos se siga hablando de “circunstancias aún no elucidadas” demuestra que el supuesto “desmentido” del propio presidente mauritano no se lo cree nadie. Es más, esta publicación marroquí (“Yabiladi”) da por sentado que este “incidente” ha consolidado el entendimiento entre Nuakchott y Argel.

IV. EL ASESINATO, INSTRUMENTO POLÍTICO DEL MAJZEN
Las declaraciones del ministro Abdalá Baha sólo pueden explicarse desde la ignorancia o el cinismo. La ignorancia es difícil de creer en este caso.
El hecho es que el asesinato ha sido un instrumento utilizado por el majzen. Recordemos, sin ir más lejos, los siguientes casos:
– secuestro, tortura, asesinato y desaparición en París de Mehdi Ben Barka, en 1965, el más importante adversario político de Hassán II;
– asesinato de Ahmed Dlimi, ex-número 2 del Marruecos de Hassán II, en un “accidente” de carretera en Marrakech;
– asesinato en Málaga de Hicham Mandari, en 2004, el mayor peligro en ese momento para Mohamed VI;
– inexplicado “accidente” de Hamidu Laanigri en septiembre de 2011.

A esta lista se podrían añadir algunos nombres. Como recuerda la publicación digital independiente marroquí “Demain”, a esta lista se podría añadir el nombre de Abdellah El Hattach, consejero del presidente del grupo mediático “Massae Media”, que sufrió un intento de asesinato. No sólo eso. “Demain” también “recuerda” al ministro islamista marroquí Abdalá Baha, que tanto él como el actual “primer ministro” islamista marroquí, eran militantes de un grupo islamista marroquí violento, la “Shabiba Islamía” que en 1975 asesinó a un opositor político que (¡oh, casualidad!) se oponía tanto a Hassán II como a los islamistas): Omar Benyelún.

V. EL PRESIDENTE MAURITANO RECIBE A UN MINISTRO SAHARAUI… Y RECHAZA RECIBIR A UN MINISTRO MARROQUÍ
Por si todo lo anterior fuera poco, añadamos el dato final.
Mientras el presidente y el ministro de Exteriores mauritano han recibido al ministro de Exteriores de la República Saharaui (RASD), Mohamed Salem Uld Salek, el día 21 de diciembre de 2012, … el mismo el presidente mauritano ha rechazado recibir al ministro marroquí Abdalá Baha que se encontraba en la capital mauritana para participar en el congreso del partido islamista mauritano celebrado del 20 al 23 de diciembre.

VI. ALIANZA ARGELIA-RASD-MAURITANIA FRENTE AL EXPANSIONISMO Y LAS MANIOBRAS DE DESESTABILIZACIÓN DEL MAJZEN EN LA REGIÓN
La situación en la región se ha alterado sustancialmente en el plano político. El majzen lleva años intentando desestabilizar Mauritania (por medios director e indirectos). La maniobra del majzen para apropiarse del sillón en el Consejo de Seguridad que debía corresponder a Mauritania para el bienio 2012-2013 ha sido la gota que ha colmado el vaso. A partir de ahí los acontecimientos se han precipitado y Nuakchott y Argel han reforzado su entendimiento relanzando importantes proyectos estratégicos conjuntos de infraestructuras (como la carretera Tinduf-Shum).
En segundo lugar, Nuakchott envió un mensaje claro de apoyo a la república saharaui con el recibimiento otorgado por el presidente mauritano al ministro de Exteriores saharaui en noviembre del año pasado.
Estos y otros hechos (como el secuestro de cooperantes españoles en los campamentos de Tinduf por grupos terroristas probablemente coordinados desde el aparato del servicio secreto del majzen en la embajada marroquí en Mauritania) ofrecen el marco en el que, a mi juicio, hay que situar el contexto del “incidente” sufrido por el presidente mauritano el 13 de octubre.

Una vez que el presidente mauritano ha sobrevivido al “incidente” resulta comprensible que el presidente mauritano haya “tomado nota” y decidido “actuar en consecuencia”. Y lo ha hecho no sólo tomando una posición firme de apoyo a la república saharaui (como se demuestra en el recibimiento hecho al ministro saharaui el 21 de diciembre de esta año al mismo tiempo que rehusaba recibir a un ministro marroquí) sino en otros aspectos “sensibles” para el majzen. El primero, y más importante, es el conflicto de Mali. Mauritania comparte plenamente la posición de Argelia para resolver esta crisis. Una posición que es… justo la contraria que la preconizada por el majzen. Posición la del majzen que también comparte el gobierno de Rajoy y sus terminales mediáticas de centros de pseudo-análisis. Mientras el majzen preconiza una intervención militar, Argelia y Mauritania consideran que esta intervención es inútil y contraproducente. Es importante advertir que el “teórico aliado” del majzen, USA, se alinea con Argelia y Mauritania y contra Marruecos en este punto.

VII. MOMENTO CRÍTICO PARA RAJOY CON EL GRAVE RIESGO DE PRDER LA CARA EN EL AFRICA NOROCCIDENTAL
Desde un punto de vista geoestratégico, la situación en la región en 2012 se asemeja, poderosamente (aun con matices), a la existente en 2003, cuando España, gobernada por Aznar, se hallaba aliada con USA, Argelia, Mauritania y el Frente Polisario, y se consiguió el apoyo unánime del Consejo de Seguridad al Plan Baker para el Sahara Occidental (que abortó desde dentro, sin embargo, la entonces ministra de Exteriores española a espaldas de su presidente).
Estas son las coincidencias:
por un lado, nos encontramos con una convergencia de puntos de vista de la República Saharaui, Argelia, Mauritania… y USA;
por el otro, Marruecos.
Hay, sin embargo, dos diferencias:
la primera es que la Francia de 2012 no está tan alineada con el majzen como la de 2003. François Hollande no es Jacques Chirac porque, a diferencia del corrupto Jacques, no debe nada al padre de Mohamed VI;
la segunda es que en 2003 Aznar estaba sólidamente alineado junto a USA-Argelia-Mauritania-Frente Polisario… mientras ahora el tándem RajoyMargallo ha hecho una apuesta suicida por el majzen.
En mayo, el gobierno Rajoy fue el único gobierno del mundo occidental que apoyó la demencial propuesta del majzen de recusar al Enviado Personal del Secretario General de la ONU para el Sahara Occidental, Christopher Ross. Como es notorio, al apoyar esa propuesta hizo el ridículo, aunque no tanto como Mohamed VI, bien es cierto. Ahora, otra vez, el gobierno Rajoy tiene que definirse. Porque si no se define, corre el riesgo de quedarse donde está. Y donde está ahora es adonde hizo su primer (y equivocado) viaje oficial. Y quedarse ahí, me temo, es tener una gran probabilidad de perder.

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